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lunes, 27 de mayo de 2013

Abubilla: el desarrollo de los pollos.

Las fotos que ahora veremos, se hicieron pasados 14 días exactamente desde la primera entrada de la Abubilla, por lo que calculo que los polluelos tienen una edad comprendida entre 15-23 días. Ya son algo más parecidos a lo que serán: abubillas adultas.


Podemos observar el fino pico de ave insectívora, que todavía irá creciendo y curvándose a lo largo del crecimiento. También podemos ver que están bastante emplumados, por lo que es posible que la próxima semana, cuando vuelva a la parcela, o todos o por lo menos alguno, habrá salido del nido, aunque todavía dependerán de sus padres durante un tiempo y espero verlos por los alrededores.


No he visto cebar a ningún adulto (la hembra está dentro) en las dos horas que he estado cerca del cántaro hoy, pero si he visto al macho por la parcela buscando insectos, y no cabe duda de que la nidada está saliendo adelante.


En esta foto podemos ver de frente a dos de los pollos y en el de la izquierda podemos ver que tiene la pata totalmente enterrada en el fondo de los desperdicios que hacen de base de su alojamiento. Los dedos están literalmente enterrados en los desechos.

También se adivina en la cabeza una incipiente cresta, típica de su especie. En la siguiente foto lo vemos ampliado en uno de los pollos que duerme:


Se aprecian perfectamente las terminaciones de las plumas de la cresta, con el moteado negro característico El número total de plumas que conformarán su penacho es 28.


Esas exageradas comisuras del pico irán desapareciendo y siendo reabsorbidas a medida que crece el pollo, pero ahora les permite abrirlo exageradamente para facilitar las cebas de los adultos.



Volviendo a las patas, tienen una callosidad en la articulación que les permite o facilita, descansar en la postura que tienen en el nido.

Como os comentaba antes, la hembra permanece aún en el nido, por lo que no parece que colabore en los aportes de alimento a los jóvenes polluelos.

Abubilla (Upupa epops)
Aquí he retocado un poco la foto para que podamos apreciar mejor al ave adulta en la zona más oscura del cántaro-caja-nido. 



En todo momento parecían estar tranquilos mientras los fotografiaba, pero mejor no abusar de los "modelos", así que por hoy dejamos la sesión, hasta probablemente dentro de otros siete días...


Y por último: una del cántaro-caja-nido en mitad del paso.

sábado, 25 de mayo de 2013

Abubilla: los pollos.

Siete días después de haber hecho las fotografías de la entrada anterior, decidimos echar un vistazo dentro del nido de Abubilla, pues el esforzado macho con bastante recelo, visitaba continuamente la caja-nido-cántaro.


Así que intentamos molestar lo menos posible y tomamos algunas instantáneas:

pollos de abubilla (Upupa epops)
Nos encontramos con cinco pollos de abubilla que sestean después de una buena ración de insectos. Quizás pudiera haber alguno más, pero contando picos, me salen cinco (de momento).

La hembra permanece con ellos en el nido bastante tiempo, siendo alimentados solamente por el macho.


Un rayo de sol incidía directamente en el fondo del cántaro, lo que facilitó tomar alguna fotillo más.
Si examinamos la próxima fotografía más detenidamente, podemos abundar un poco más en la biología de este ave.


Aparte de disfrutar del bonito diseño de la cola de la Abubilla, podemos ver el diferente nivel de emplumado que tienen los pollos. Alguno está repleto de cañones y plumas en formación, mientras otros hermanos aún tienen el plumón de "recién nacidos".
Esto se debe a que la hembra comienza a incubar desde que pone el primer huevo, y continúa poniendo a diario, por tanto, los pollos van naciendo con diferencias de un día, y claro, del primero al último en eclosionar es notable el nivel del desarrollo.

También, si observamos el nido, vemos que está repleto de desechos y parece que hay hierba o paja forrando el fondo. Pues bien esto es engañoso, pues la abubilla no aporta material al nido, aunque si acumula los desechos mientras dura la cría. Este material lo aportaron una pareja de Estorninos negros hará como dos o tres años, justo un año después de que criara Carbonero común, por lo que creo que es una caja-nido estupenda.

Aunque por casi todos será conocido que el nido despide mal olor, sobre todo hacía el final de la cría, de momento ni la semana pasada ni esta parecía ser así, veremos más adelante. Espero esta próxima semana dar novedades. (El mal olor que se asocia a los nidos de abubilla, proviene de una glándula especial que poseen los pollos, probablemente con la función de ahuyentar a los predadores).

Dejamos al macho a lo suyo, pues no queremos interrumpir su tarea...

sábado, 18 de mayo de 2013

Abubilla

Un simple cántaro...


un ave misteriosa...


y una migradora primaveral que ha venido a criar a nuestra casa: 

Abubilla (Upupa epops)

La abubilla en la Alcarria habita zonas ligadas a terrenos de cultivo cerealistas, olivares, zonas semiáridas, y parece ser por lo que vemos aquí, también en jardines como el nuestro.
   

En Castilla La-Mancha es nidificante en prácticamente toda la Región, recogiendo buena parte de población migradora, aunque en invierno, no es infrecuente encontrarla en el campo, si bien sus cuarteles de invernada se suponen en el norte de África. 



Suele estar presente en la península desde el mes de marzo hasta julio-septiembre, aunque parte de la población inverna en el sur de España.
Hay también paso de abubillas centro-europeas por la península que junto con las que han criado en nuestros campos, cruzan el estrecho de Gibraltar entre agosto-septiembre, una vez pasada la temporada de cría.

un apetitoso escarabajo
Como nos indica su especializado pico, se alimenta de insectos que extrae del suelo, oquedades de los árboles, etc., siendo por tanto muy beneficiosa para la agricultura. 

aportando alimento al nido
A pesar de criar en este cántaro, en pleno paso de nuestra parcela, y de que el sábado estuve desbrozando a menos de un metro de él, no fue hasta última hora de la tarde cuando me di cuenta de que tenían el nido en su interior.
Avisé a la familia de que evitáramos pasar cerca del cántaro para así molestar lo menos posible, y al día siguiente las fotografié.
Suelen poner de 5 a 8 huevos, por lo que será interesante ver como evoluciona la pollada las próximas semanas. Los jóvenes permanecen en el nido aprox. 25 días, aunque siguen siendo alimentados durante un tiempo por sus padres, por lo que imagino que habrá más entradas de Abubillas.


Eché un único vistazo al nido (y la fotografía), para comprobar el estado de los pollos, y me llevé la sorpresa de encontrar a la hembra dentro. Hasta ese momento pensé que las dos abubillas, macho y hembra, traían continuamente insectos al nido, pero era el macho quien con continuadas idas y venidas, aportaba el alimento.
La hembra abandonó únicamente el nido, a última hora de la tarde, se ausentó no más de 3-4 minutos, para volver al interior del nido inmediatamente.


El macho, incansable, aportaba a veces un gusano, un escarabajo, y así una inmensa cantidad de insectos, limpiando por tanto el jardín de plagas. 


No se asustaba demasiado cuando inevitablemente pasábamos alguna persona cerca del cántaro, pero son huidizas, y a veces se alarman, abriendo el peculiar penacho.


Un vuelo tras otro, espero poder seguir dando novedades de tan curiosa caja-nido y sus habitantes.

Saludos.

lunes, 9 de julio de 2012

... La Alcarria: El mini-estanque

El verano en la Alcarria se caracteriza por sus altas temperaturas y falta de precipitaciones, motivo por el cual se hace imprescindible facilitar alguna fuente de agua a los habitantes de nuestras parcelas.


Basta con un pequeño estanque de polietileno en un rincón tranquilo, para que todo tipo de aves se acerquen con más o menos cautela a echar un pequeño trago (o a darse un baño refrescante).En este que veis en la foto, también viven 2 carpas de color desde hace 4 años aprox., y no parece que de momento ninguna de las aves que lo frecuentan les molesten.

Uno de los visitantes tempraneros del estanque es el  Mirlo común (Turdus merula). En mi parcela se le puede ver todo el año, pues cría una pareja en los setos. En otoño-invierno parece que se incrementa la población con algún que otro individuo que busca cobijo y bayas de los arbustos que les tengo plantados con ese propósito.

Es un ave bastante confiada. Una vez que se habitúa a vernos por la zona se muestra tranquila, aunque cualquier movimiento brusco la hace salir despavorida, dando gritos de alarma.

Este pico que veis es una máquina de extracción de lombrices y gusanos.








Aquí le vemos después de darse un relajante baño.











Otros de los seres alados que aprovechan es estanque son las palomas domésticas. Estas aunque me molestan bastante pues auyentan a las aves pequeñas, dan bastante juego, pues están durante todo el día viniendo a beber. Lo hacen rápidamente, dan un par de sorbos, echando a continuación a volar para seguir con sus vuelos y cortejos.


         

Imagino que todos las tenemos más que vistas, pero a continuación os pongo unas fotografías de Paloma torcaz (Columba palumbus), para comprobar sus diferencias morfológicas. 


La Paloma Torcaz cría también en unas arizónicas que se fueron de mano y que deben medir unos 10 m. de altura. Algún año ha criado en pino.

Hasta es esta fotografía a contraluz, tomada a la caída de la tarde, si la ampliamos, podemos ver las dos franjas alares características de esta especie de paloma.


Frecuenta también el estanque, y se lo toma con gran parsimonia. Se acerca, bebe, se pasea, pero aún no la he visto darse un baño. 



Uno que es bastante bullanguero y ruidoso, pero que cuesta acercarse a él, es el Arrendajo (Garrulus glandarius). Este año anda un grupo de 4 indiv. que puedo medio ver todos los fines de semana. Parece tratarse de un par de adultos y dos pollos del año, pero ya os digo que cuesta verlos, pues andan siempre entre las ramas de las encinas, gruñendo, y escapando a toda mecha en cuanto se acerca alguien o algo.



Creo que deben criar en un gran quejigo que tiene mi vecino, o en alguna encina, pero la verdad es que no he visto el nido.




 


Bueno, vamos ahora con lo visitantes más pequeños que visitan el oasis:

El gorrión común (Passer domesticus) también es visible todo el año. A pesar de que se supone que es muy "común" como su nombre indica, podéis leer en los últimos estudios que está disminuyendo su población, sobre todo en las grandes ciudades. En mi experiencia personal os puedo decir que esa disminución la llevo observando desde hace unos años, pues vivo en Madrid en un bloque de viviendas, y llevo años siguiendo a un grupo de gorriones que habitaba en cualquier oquedad de los patios interiores de la comunidad. En la zona que yo observo criaban habitualmente entre 4 - 6 parejas, este número ha ido disminuyendo hasta el punto que este año, en la misma zona, únicamente crían dos parejas.  



Por eso me gusta verlos en el estanque con sus algarabías.




  
Otro gorrión más que beneficioso por sus hábitos insectívoros es el Gorrión molinero (Passer montanus).
Es ligeramente inferior de tamaño que el común, pero es muy activo y alegre en sus hábitos.
En época de cría defienden su nido con gran energía, pues les he visto atacar la pareja a un estornino que se acercó demasiado a la caja nido (se puede ver resto del material con el que forran el interior).



Aquí podéis ver donde cría, en una simple caja-nido, fácil de hacer, por si queréis animaros a fabricarlas (pedirme las medidas o buscarlas en internet). Enseguida las ocupan y en mi parcela suelen rotar con herrerillos capuchinos de un año para otro.


Visitan este comedero, donde les pongo algo de alpiste.

 



Y también se refrescan en el estanque, como estos dos "pipiolos del año" (observad las boceras amarillas).

Pero las verdadera estrella de mi estanque es el Picogordo (Coccothraustes coccothraustes). En cualquier guía de aves podréis leer que son unos pájaros muy reservados y que pasan desapercibidos en la mayoría de los jardines, y la verdad es que los primeros años eso mismo me pasó a mi. Escuchaba un leve sonido metálico que achacaba a algún pájaro minúsculo, hasta que pude verlos y comprender que aunque es un ave robusta y de buen tamaño, no tiene porqué ser proporcional su voz.


El caso es que todos los años cría en las inmediaciones y les gusta visitar mis pinos piñoneros y abrir los piñones con una facilidad asombrosa con su robusto pico. No los extraen como los piquituertos, sino que dan buena cuenta de los que van cayendo de las piñas. Las pipas de girasol también les encantan.

 
Estos dos últimos años estoy observando como han perdido el miedo a mi presencia y a veces visitan el bebedero con sus crías, eso sí, los adultos permanecen vigilantes en una rama mientras beben los pollos, y luego beben ellos. Podéis ver las diferencias del plumaje del juvenil con el del adulto.
 



Bueno, ya me he cansado de escribir, espero que os haya gustado la serie refrescante, así que os dejo solo las fotografías de más "veraneantes" ...

(algunos prefieren beber directamente del grifo)

Mito (Aegithalos caudatus)






Verdecillo (Serinus serinus)


Verderón  (Carduelis chloris)
Estos son los visitantes alados que se han dejado fotografiar, un día de verano en la Alcarria.
Que me perdonen los fotógrafos por la calidad de las imágenes (todas están tomadas mediante la técnica de digiscoping, pero solo pretendo ilustrar la riqueza de aves que puede albergar una modesta parcela, en una urbanización demasiado "humanizada" para mis gusto, pero aún así, es sencillo mantener una buena población de aves silvestres tan solo con mantener la planta autóctona y respetando en lo posible la naturaleza que ya albergaba.